Luteína
Luteína
Los investigadores dan
cada vez más atención a la función de los nutrimientos en la promoción de la
salud de los ojos. Esto es especialmente importante para los lactantes y niños
pequeños, cuyos ojos son vulnerables al daño proveniente de la luz. Una fuente
particular de peligro para el ojo en desarrollo es la luz azul, lo cual
los niños no filtran tan bien como los adultos.
Cómo afecta la luz azul al ojo
- Los ojos en desarrollo del lactante, con el cristalino relativamente
claro, son más vulnerables que los ojos maduros al daño por luz azul de
mayor energía.
- La luz azul tiene una longltud de ondade 400 a 500 nm en el rango de
luz visible.
- La luz azul puede pasar a través de la córnea y el cristalino, y así
llegar eficientemente a la retina, especialmente en niños pequeños.
- La luz azul es la longitud de onda visible más dañina que llega a la
retina.
- La luz azul puede provocar que los radicales libres dañen al ojo.
La luteína es un
carotenoide* natural que se encuentra en concetraciones altas en la mácula de la
retina. La luteína ayuda a proteger el ojo de daños al filtrar la luz azul y
también actua como antioxidante al neutralizar los radicales libres los cuales
ocasionan un daño oxidativo a la retina. En pocas palabras la retina de
los bebes es muy sensible al oxígeno
Como sucede con la DHA Y AA, la luteína se encuentra de manera natural en
la leche materna pero actualmente las fórmulas infantiles no se encuentran
fortificadas con luteína. Es por eso que los bebes alimentados con fórmula no
fortificada con luteína, tienen menos luteina en su sangre que los bebes
alimentados con leche materna.
Dado que nuestro organismo no puede sintetizar la luteína, esta se debe de
obtener de verduras, frutas y suplementos o, en el caso de los lactantes, de la
leche materna.
Recientemente se ha fortificado una
fórmula con luteína a niveles parecidos a los de la leche materna
(media 25 mcg/L) para disminuir la diferencia que existe cuando los bebes no son
alimentados con leche materna y para lograr una fórmula infantil más cercana a
la leche materna.
Cuidando los ojos
en
desarrollo
- Los bebés nacen con un cristalino relativamente claro.
- El cristalino se va tornando más amarillo en forma gradual y natural
durante el transcurso de la vida. Este cambio va progresivamente
bloqueando el paso de la luz azul a través del cristalino.
- La luz azul puede dañar los ojos a cualquier edad, pero los niños se
encuentran en un riesgo particular.
- Los recién nacidos son menos capaces de limitar la entrada excesiva
de oxígeno transmitido a la retina que los adultos
- El oxígeno en exceso puede ser dañino para los tejidos oculares
inmaduros de los bebés, debido a que los lactantes no han desarrollado
completamente las defensas antioxldantes que tienen los adultos.
La importancia de la Luteína:
cómo cubre y protege
La Luteína es un carotenoide que puede ayudar a proteger al ojo del daño
de la luz azul y de la oxidación.
1. Filtrando la luz azul
La Luteína está altamente concentrada en la mácula - el centro de la retina
es responsable de la visión central y la agudez visual alta.
La presencia de la Luteína, que es un pigmento que puede absorber
eficazmente a la luz azul, en la mácula, sugiere que puede ayudar a proteger
a la retina del daño de la luz azul.
La Luteína ha mostrado reducir el daño causado por la luz azul en modelos
animales.

2. Protección del daño oxidativo
Existe evidencia de que la Luteína actúa como un antioxidante en el ojo
Los segmentos externos de los fotorreceptores en la retina son
particularmente susceptibles a la peroxidacion debido a sus altos niveles de
ácidos grasos poíi-insaturados de cadena larga (LCPUFA's).
Los estudios muestran que los segmentos externos de los fotorreceptores
contienen Luteína; la ubicación de la luteína en el ojo (particularmente en
la retina), y su papel como antioxidante,son consistentes con un importante
papel protector y antioxidante para la Luteína en el ojo.

*Los carotenoides son un grupo de pigmentos vegetales liposolubles de color
intenso (rojo, anaranjado y amarillo). Todos los organismos que dependen del sol
para obtener energía, sean bacterias o plantas, contienen carotenoides. Su
efecto antioxidante hace que estos compuestos tengan un papel esencial para
proteger a los organismos para que no sufran daños durante la fotosíntesis, el
proceso de convertir la luz solar en energía química |