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      Cerrando la brecha nutricional entre la leche materna y la fórmula infantil...

 

 


LecheMaterna

Leche Materna
Elementos Inigualables

La leche materna es el alimento que la naturaleza diseñó específicamente para nuestra especie y que, además, se ajusta a las necesidades específicas de cada bebé, como en el caso de los bebés prematuros en el que la leche cambia de composición con respecto a la leche de una madre que tuvo un bebé a término.
La leche humana contiene, como la de otras especies, grasas, proteínas, carbohidratos, minerales y vitaminas indispensables para el crecimiento y desarrollo del bebe. La diferencia principal entre la leche humana y la de vaca (que es la que nos resulta más familiar) es la proporción de los nutrimentos que contiene.
Una leche para cada etapa
Como probablemente ya lo sabes, la leche humana tiene variaciones normales en cuanto a su composición y entre estas variaciones se distinguen tres etapas: calostro, leche de transición y leche madura.
El calostro es la secreción amarillenta que se produce en los primeros días posparto y que es muy rica en anticuerpos, proteínas y vitaminas A, E, K y B12 y minerales que el recién nacido requiere y es pobre en grasas y lactosa para ser de fácil digestión. El calostro facilita el establecimiento de la flora bacteriana intestinal deseable y facilita el paso del meconio.

La leche de transición se produce entre el séptimo y décimo día posparto y hasta dos semanas posparto, aproximadamente. Esta leche va cambiando gradualmente su composición de calostro a leche madura; la concentración de inmunoglobulinas y proteínas va disminuyendo, mientras que el contenido de lactosa y grasas y, en general, el contenido energético van aumentando.
La leche humana madura, además de compuestos nutritivos, tiene otras moléculas y células vivas que le confieren propiedades inigualables:

• Inmunoglobulinas: son proteínas sin valor nutricional que funcionan como protectores contra infecciones, impidiendo que los virus y bacterias invadan la mucosa intestinal de los niños alimentados al seno.


• Linfocitos: son células vivas que sintetizan anticuerpos y protegen contra enfermedades.

• Lisozima: es una proteína específica encontrada en la leche humana que se ha identificado como factor antibacteriano. La lisozima contribuye al desarrollo y mantenimiento de la flora bacteriana intestinal.

Esto quiere decir que estas sustancias ayudan a las células a multiplicarse y madurar y en el intestino esto significa que protegerá contra las alergias, entre otras cosas.

• Nitrógeno no protéico: presente sólo en la leche materna, esta sustancia permite al organismo del bebé construir sus propios aminoácidos a partir de ella.

• Macrófagos: son células vivas que actúan “comiéndose” a células o partículas extrañas o invasoras, como microorganismos patógenos. Los macrófagos sólo se encuentran en la leche materna y de ninguna forma en los sustitutos.

Algunos de los anteriores, como las inmunoglobulinas también están presentes en el calostro y/o la leche de transición, y existen varios más.

CALOSTRO

La primera leche que se obtiene del pezón, tiene características diferentes a la que surgirá a lo largo de la lactancia. Esta leche es conocida
como “calostro”, y las madres la describen como de menor consistencia, “adelgazada” más el trasparente y clara. El calostro se presenta a partir
del nacimiento del bebé y aproximadamente por 5 a 7 días. Esta leche tiene estas características puesto que su contenido en grasas y lácteos es
bajo, mientras que contiene una enorme cantidad de proteínas (sobre todo “anticuerpos como Iga).

LECHE TRANSICIONAL

El contenido de proteínas de la leche materna, tiende a disminuir y el de la grasa aumentar a medida que pasan las semanas. Del quinto día al final del primer mes, la leche es conocida como leche transicional y posterior al primer mes, la leche adquiere sus características definitivas, siendo conocida como leche madura.

Por otra parte, una vez que comienza a presentarse la leche en el pezón, es importante que te asegures, que el vaciamiento del seno sea completo debido a que la producción de leche disminuye en forma importante si los senos se mantienen “llenos de leche”.

Debes de esforzarte en estimular la succión del bebé en forma temprana, permitiendo que el bebé trate de succionar cada vez que tenga hambre, aunque solo se obtenga el calostro del pezón o inclusive no se obtenga casi nada de leche.

Los bebés, que no puedan succionar el pezón adecuadamente, deben de ser colocados constantemente por la madre ejercitando la succión.

  A continuación te presento algunos consejos para lograr una lactancia exitosa:

1) Lo primero que debes saber es que la leche materna es lo mejor que
existe para tu bebé, ya que:
*Le brinda los elementos nutritivos que necesita en los primeros meses de
vida.
*Favorece su sistema inmune, desarrollo mental y su digestión.
2) La leche materna es el mejor alimento que tu bebé necesita los primeros
6 meses
3) La lactancia cubre perfectamente sus necesidades de hambre y sed.

 
RECOMENDACIONES:

4) Baño diario y ropa limpia.
5) Verificar que la boca del bebé cubra perfectamente el pezón, desde la
areola.
6) Al terminar cada tetada secar los senos al aire libre.
7) Si se presentan fisuras y dolor en los pezones no la suspendas, trátalos
con lanolina 100%.
8) Procurar descansar mientras tu bebé duerme
9) Mantener una dieta balanceada con carne, frutas, verduras y cereales
integrales
10) Tomar mucha agua natural (esto incrementará la producción de leche)

 
 La lactancia es muy importante para ti y tu bebé ya que:

  • Establece el primer vínculo afectivo entre ambos.

  • Ayuda a recuperar tu figura.

  • Ayuda a que tu útero se contraiga y regrese a su tamaño normal.

  • Reduce las posibilidades de cáncer de mama y útero.

  • Previene la depresión postparto.

  • La leche materna es una fuente muy importante de defensas para tu bebé, los cuales fortalecen su sistema inmune evitando que se enferme.

  • Tiene grasas especiales como el DHA que favorece su desarrollo mental.

  • Favorece la digestión de tu bebé al promover un adecuado vaciamiento gástrico, lo cual evitará estreñimiento y cólico.

Técnicas para la lactancia

Acomoda a tu bebé sosteniendo su cabeza en el pliegue de tu codo y rotándolo completamente hacia ti, de tal manera que su estómago quede frente al tuyo.
Sostén en la mano la parte baja de tu pecho y dirige la punta del pezón hacia la boca de tu bebé.

El bebé deberá cubrir con la boca la areola y la lengua debajo del pezón


El reflejo de salida de la leche se detecta por una sensación de hormigueo.



Para retirar a tu bebé del pecho debes romper el sello de succión colocando tu dedo meñique en la esquina de su boca.