|
Los estudios llevados a cabo reflejaron lo que se
sospechaba. La leche materna contiene los nutrientes escenciales
para el bienestar visual y el mental. Es una grasa polinsaturada de
cadena larga Omega 3 conocida como acido docosahexanoico o DHA.
Sesenta porciento de la masa sólida del cerebro esta constituida por
grasa y el DHA es el principal y más abundante en el cerebro y en la
retina del ojo. DHA es un importante componente de la leche materna
y se encuentra en alimentos como pescados grasos, huevos y carne de
organos como el higado. Bajos niveles de DHA se han correlacionado
con perdida de la memoria, problemas neurológicos y visuales,
trastornos de hiperactividad y déficit de atención en los niños,
Alzheimer y depresión.
DHA y AA son los acidos grasos más comunes en el
cerebro. Estas grasa estan relacionadas con la estabilidad emocional,
sueño, estado de alerta, memoria emociones y favorecimiento del
desarrollo cognitivo* (Ver al pie de la página). Son los PUFA´s (Acidos
Grasos Polinsaturados) más importantes del cerebro provenientes de
la serie Omega 3 y Omega 6 respectivamente.
La concentración más alta de DHA la encontramos
en la retina del ojo y es la que se encarga de transformar la
energía de la luz en energia eléctrica la cual es conducida por el
nervio óptico hacia la parte posterior del cerebro.
La maduración del cerebro se lleva a cabo en el
feto en los últimos 3 meses del embarazo, etapa en la cual
acumula grandes cantidades de DHA y AA. Estos PUFA´s son tomados de
la circulación placentaria de la madre y después de nacer el cerebro
del recien nacido continua acumulando DHA y AA y estas grasas tienen
que ser proporcionadas en los alimentos, ya sea con leche materna o
bien con fómulas infantiles enriquecidas.
Estudios realizados en NICHD (National Institute
of Child Health an Human Development) demostraron un aumento en la
inteligencia promedio en los niños alimentados con suplementos de
DHA y AA en su fórmula infantil. Asi como este estudio, existe otro
en donde los suplementos de DHA y AA tenian un efecto
cardioprotector por inducir a presiones arteriales más bajas más
tardiamente durante la infancia. En conclusión,
DHA Omega 3 en las proporciones recomendadas equivale a salud y
mejor desarrollo de cerebro y ojos, así como un efecto protector del
corazón a largo plazo. Particularmente en los bebes y en los niños,
ellos necesitan una adecuada cantidad de estos acidos grasos para
dar soporte a un saludable desarrollo mental y visual sobre
todo en los primeros 5 años de vida.
Evidencia científica demuestra que DHA Omega 3 es
un nutriente escencial para el bebe en desarrollo y que tanto
durante el embarazo , se necesita un suplemento adecuado para pasar
a través de la placenta y cuando nace el bebe, se necesita darle
leche materna o bien alimentarlo con una
fórmula fortificada.
|